Una vez más, las élites globales han concluido el Foro Económico Mundial en Davos, debatiendo sobre el futuro del mundo, la innovación y la colaboración. Pero mientras los líderes y magnates juegan sus juegos de poder, donde algunos hacen críticas al actual sistema (el CEO de Black Rock Larry Fink criticó al capitalismo) y nos prometen un futuro utópico de posibilidades en la era de la IA y los BIG DATA (aunque Fink tampoco está de acuerdo con ello), la cruda realidad de la desigualdad global no solo persiste, sino que se agudiza a niveles alarmantes, en un sistema diseñado para perpetuarse donde las élites hablan pero no asumen la responsabilidad real del mundo que siguen diseñando a su medida.
Entonces ¿Quién tiene el poder político? ¿Quién controla las riquezas? ¿El Fin de la Pobreza está al Alcance? ¿Es libre la información? La Era de la IA llegó para quedarse pero ¿A quién está beneficiando?
Son interrogantes que el Informe de Desigualdad Global del World Inequality Lab y el Informe de OXFAM de 2026 «Contra el imperio de los super ricos» abordan con agudeza, dándonos una panorámica de la era de desigualdad política, económica y social que nos encontramos.
Dichos informes muestran no solo meras estadísticas; muestran un sistema que perpetúa la opulencia de unos pocos a costa de miles de millones. Es fundamental que tomemos conciencia de estas cifras y actuemos por un cambio real, más allá de los discursos de Davos.
En este escenario, la reciente creación de la ‘Board of Peace’ (Junta de la Paz) en Davos no es más que un ejercicio de cinismo institucional bajo el disfraz de gobernanza global. Esta nueva junta no frenar la carrera armamentística tecnológica o crear una paz con justicia social; su función real parece ser consolidar una ‘estabilidad’ que proteja la hegemonía de las grandes potencias y los milmillonarios que las financian. Mientras se habla de paz en los salones de los Alpes, la lucha por la supervivencia y el dominio de recursos en el resto del mundo sigue siendo dictada por la fuerza y la acumulación de capital, demostrando que estas instituciones son solo herramientas de las élites para gestionar su hegemonía sin ceder un ápice de su poder real.
A continuación presentamos unas infografías con algunos datos reveladores sobre la desigualdad política, económica, social y ambiental tomados de los informes antes mencionados






